
UN INTERESANTE ARTICULO QUE NOS MOTIVA A REFLEXIONAR, NO SOMOS INSTRUMENTO DE NADIE, ES UNA REALIDAD QUE HAY A QUIENES NO LES INTERESA LA VIDA, SOLO SUS INTERESES.
LA ENFERMEDAD COMO ARMA
El uso de la enfermedad como arma no es algo nuevo o propio de la moderna
tecnología del siglo XX. Se tiene constancia de su utilización desde hace siglos
aunque tal idea llegó a un nuevo nivel de sofisticación con los programas de guerra
biológica que se pusieron en marcha poco antes de la II Guerra Mundial. Pues bien,
muchas de las enfermedades que hoy nos aquejan se crearon en los laboratorios
como posibles armas. Y otras simplemente para vender fármacos que contrarrestaran
sus efectos. Hablamos de un gigantesco y vergonzoso negocio en el que hay
implicados gobiernos, políticos, multinacionales, etc.
tecnología del siglo XX. Se tiene constancia de su utilización desde hace siglos
aunque tal idea llegó a un nuevo nivel de sofisticación con los programas de guerra
biológica que se pusieron en marcha poco antes de la II Guerra Mundial. Pues bien,
muchas de las enfermedades que hoy nos aquejan se crearon en los laboratorios
como posibles armas. Y otras simplemente para vender fármacos que contrarrestaran
sus efectos. Hablamos de un gigantesco y vergonzoso negocio en el que hay
implicados gobiernos, políticos, multinacionales, etc.
Los historiadores de la Medicina saben que muchas de las plagas o pestes de la Edad
Media fueron en realidad provocadas y se propagaron porque se utilizaron como armas
biológicas. Está constatado por ejemplo que en el siglo XIV los tártaros sufrieron un brote de
peste bubónica cuando atacaban la fortaleza del puerto de Kaffa -ubicada en la península
rusa de Crimea sobre el Mar Negro- y decidieron entonces arrojar mediante catapultas los
cuerpos de sus camaradas muertos sobre los muros para infectar a los defensores. Siendo
al parecer los supervivientes del asedio que huyeron por el Mediterráneo quienes llevarían
ese virus a Europa tras desembarcar en Italia.
Media fueron en realidad provocadas y se propagaron porque se utilizaron como armas
biológicas. Está constatado por ejemplo que en el siglo XIV los tártaros sufrieron un brote de
peste bubónica cuando atacaban la fortaleza del puerto de Kaffa -ubicada en la península
rusa de Crimea sobre el Mar Negro- y decidieron entonces arrojar mediante catapultas los
cuerpos de sus camaradas muertos sobre los muros para infectar a los defensores. Siendo
al parecer los supervivientes del asedio que huyeron por el Mediterráneo quienes llevarían
ese virus a Europa tras desembarcar en Italia.
La viruela, por su parte, fue igualmente
utilizada como arma en el siglo XVIII por los ingleses que ofrecieron a los indios americanos
-entonces aliados de los franceses- mantas contaminadas con el virus lo que provocó entre
ellos una epidemia devastadora. Lo que no esperaban es que la viruela terminara afectando
a los militares y el ejército tuviera que vacunar a sus propios soldados como ocurrió durante
el sitio de Québec con las tropas de George Washington.
utilizada como arma en el siglo XVIII por los ingleses que ofrecieron a los indios americanos
-entonces aliados de los franceses- mantas contaminadas con el virus lo que provocó entre
ellos una epidemia devastadora. Lo que no esperaban es que la viruela terminara afectando
a los militares y el ejército tuviera que vacunar a sus propios soldados como ocurrió durante
el sitio de Québec con las tropas de George Washington.
No cabe extrañar pues que los militares no sólo adoptaran la idea en pleno siglo XX sino
que la "desarrollaran". Jeanne Cono -del Centro para el Control y Prevención de las
Enfermedades de Estados Unidos, entidad ligada al Ejército- reconocería de hecho en un
vídeo promocional emitido hace apenas unos años que "la idea de usar la enfermedad como
un arma llegó a un nuevo nivel de sofisticación a comienzos de los años 30 con el Programa
Nacional de Guerra Biológica que fue puesto en marcha para contrarrestar el activo
programa japonés que desarrolló entre 15 y 20 agentes capaces de generar enfermedades,
con el ántrax como prioridad. Estados Unidos comenzó pues con estos programas -se
justificó- en previsión de que tanto Alemania como Japón tomaran la delantera". Tales
afirmaciones aparecen en el vídeo Historia de la guerra biológica -coproducción de la CIA y
del Departamento de Seguridad Interna (FEMA)- que se rodó con la finalidad -tal como se
explica en él al espectador norteamericano- "de prepararte a ti y a tu familia para una
amenaza bioterrorista".
que la "desarrollaran". Jeanne Cono -del Centro para el Control y Prevención de las
Enfermedades de Estados Unidos, entidad ligada al Ejército- reconocería de hecho en un
vídeo promocional emitido hace apenas unos años que "la idea de usar la enfermedad como
un arma llegó a un nuevo nivel de sofisticación a comienzos de los años 30 con el Programa
Nacional de Guerra Biológica que fue puesto en marcha para contrarrestar el activo
programa japonés que desarrolló entre 15 y 20 agentes capaces de generar enfermedades,
con el ántrax como prioridad. Estados Unidos comenzó pues con estos programas -se
justificó- en previsión de que tanto Alemania como Japón tomaran la delantera". Tales
afirmaciones aparecen en el vídeo Historia de la guerra biológica -coproducción de la CIA y
del Departamento de Seguridad Interna (FEMA)- que se rodó con la finalidad -tal como se
explica en él al espectador norteamericano- "de prepararte a ti y a tu familia para una
amenaza bioterrorista".
Jeanne Cono explica asimismo que en 1931, durante la guerra entre China y Japón, el
general nipón Ishi utilizó un virus como arma introduciéndolo en la disputada región de
Manchuria a través de aves contaminadas: "Así nadie les podría acusar porque parecería
una epidemia natural", cuenta Cono en el video para luego reconocer que al concluir la II
Guerra Mundial Estados Unidos se apoderó de "todos los secretos japoneses sobre guerra
biológica". Entre ellos, los experimentos con un agente patógeno conocido como kuru que
provoca una enfermedad neurodegenerativa e infecciosa conocida la "muerte de la risa" y se
desarrolla muy lentamente -el período de incubación puede durar hasta 30 años- aunque
una vez se manifiestan los síntomas los pacientes fallecen en unos meses.
general nipón Ishi utilizó un virus como arma introduciéndolo en la disputada región de
Manchuria a través de aves contaminadas: "Así nadie les podría acusar porque parecería
una epidemia natural", cuenta Cono en el video para luego reconocer que al concluir la II
Guerra Mundial Estados Unidos se apoderó de "todos los secretos japoneses sobre guerra
biológica". Entre ellos, los experimentos con un agente patógeno conocido como kuru que
provoca una enfermedad neurodegenerativa e infecciosa conocida la "muerte de la risa" y se
desarrolla muy lentamente -el período de incubación puede durar hasta 30 años- aunque
una vez se manifiestan los síntomas los pacientes fallecen en unos meses.
Cuando se investigó en la década de los 50 se pensó que era una enfermedad hereditaria ya que
afectaba sólo a los miembros de una tribu nativa de Nueva Guinea hasta que quien luego
sería Premio Nobel Carleton Gajdusek postuló que en realidad estaba causada por un
agente infeccioso que se transmitía en los ritos funerarios de ese pueblo ya que
acostumbraban a comerse el cerebro de los difuntos creyendo que así adquirirían la
sabiduría que habían acumulado en vida. Gajdusek creyó pues que se trataba de un "virus
lento". Hoy se entiende que lo causa lo que Stanley B. Prusiner llamó prión (como el que
da lugar al llamado "mal de las vacas locas "). Lo que está por ver es si ese prión lo crearon
o desarrollaron los japoneses en laboratorio o si lo que hicieron fue sólo descubrirlo y
guardarlo para posibles usos en la guerra biológica; pero se tratara de una u otra posibilidad
lo cierto es que formaba parte de su arsenal.
afectaba sólo a los miembros de una tribu nativa de Nueva Guinea hasta que quien luego
sería Premio Nobel Carleton Gajdusek postuló que en realidad estaba causada por un
agente infeccioso que se transmitía en los ritos funerarios de ese pueblo ya que
acostumbraban a comerse el cerebro de los difuntos creyendo que así adquirirían la
sabiduría que habían acumulado en vida. Gajdusek creyó pues que se trataba de un "virus
lento". Hoy se entiende que lo causa lo que Stanley B. Prusiner llamó prión (como el que
da lugar al llamado "mal de las vacas locas "). Lo que está por ver es si ese prión lo crearon
o desarrollaron los japoneses en laboratorio o si lo que hicieron fue sólo descubrirlo y
guardarlo para posibles usos en la guerra biológica; pero se tratara de una u otra posibilidad
lo cierto es que formaba parte de su arsenal.
ORIGEN EN EL SIGLO XX
El Programa Nacional de Guerra Biológica norteamericano comenzó oficialmente en 1941;
así lo apuntan al menos los documentos y memorandos oficiales. Y el encargado de dirigirlo
sería George W. Merck, presidente de la Corporación Merck desde 1925 (cuando sustituyó
a su padre que falleció ese año), uno de los actuales gigantes de la industria farmacéutica.
así lo apuntan al menos los documentos y memorandos oficiales. Y el encargado de dirigirlo
sería George W. Merck, presidente de la Corporación Merck desde 1925 (cuando sustituyó
a su padre que falleció ese año), uno de los actuales gigantes de la industria farmacéutica.
Solo un año después -en 1942- los ingleses empezaron a experimentar por su parte en la
costa escocesa con bombas que contenían ántrax en un intento de determinar si las esporas
actuaban sobre las ovejas. Y los experimentos confirmaron que podía extender la
enfermedad dejando infectado además el suelo durante años. De hecho el lugar donde se
realizaron esos experimentos estuvo cerrado al público hasta finales de los setenta. Pero
eso no fue todo: hoy se sabe que entre 1940 y 1979 un grupo de civiles ingleses fue rociado
con químicos y microorganismos patógenos para conocer las posibilidades reales de tales
armas.
Ahora bien, si ha habido un país que ha destacado en el pasado en ese campo fue la
Alemania nazi. Está ampliamente documentado que en los campos de concentración
alemanes se experimentó con muchas de las personas allí encerradas. Tanto para saber los
efectos de los microbios patógenos y los de las radiaciones como los de las técnicas
psicológicas y biológicas de control mental. Es de dominio público. Lo que en cambio ignora
la mayoría de la gente es que a buena parte de esos biólogos, médicos y psiquiatras se les
ofreció tras el Proceso de Nuremberg la amnistía -a pesar de sus crímenes- si accedían a
trabajar para el Gobierno estadounidense. Y la mayoría aceptó.
Alemania nazi. Está ampliamente documentado que en los campos de concentración
alemanes se experimentó con muchas de las personas allí encerradas. Tanto para saber los
efectos de los microbios patógenos y los de las radiaciones como los de las técnicas
psicológicas y biológicas de control mental. Es de dominio público. Lo que en cambio ignora
la mayoría de la gente es que a buena parte de esos biólogos, médicos y psiquiatras se les
ofreció tras el Proceso de Nuremberg la amnistía -a pesar de sus crímenes- si accedían a
trabajar para el Gobierno estadounidense. Y la mayoría aceptó.
El proyecto se conocería como Paperclip y actualmente se sabe que uno de sus máximos gestores fue el ex Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, judío de origen alemán
posteriormente nacionalizado norteamericano según narra su propio biógrafo, Walter
Isaacson. El resto de los grandes científicos alemanes pasaría a trabajar para los
archienemigos comunistas. aunque todos ellos siguieron en contacto.
posteriormente nacionalizado norteamericano según narra su propio biógrafo, Walter
Isaacson. El resto de los grandes científicos alemanes pasaría a trabajar para los
archienemigos comunistas. aunque todos ellos siguieron en contacto.
Tampoco sabe mucha gente que las relaciones entre el Gobierno estadounidense y los
nazis fueron propiciadas en buena medida por el senador Prescott Bush, padre del
cuadragésimo primer presidente de Estados Unidos - George Herbert Walker Bush- y
abuelo del cuadragésimo tercero - George Walker Bush-. De hecho fue Prescott Bush, a
través de su empresa Brown Harriman y con la ayuda del Union Bank Corporation, quien
financió la campaña de Adolf Hitler para llegar al poder. Y lo hizo por mediación de la
conocida familia Thyssen. Igualmente ignora la mayoría de la gente que Brown Harriman se
convertiría con el paso del tiempo en la conocida contratista militar Halliburton a cuyo mando
estaría el vicepresidente del tercer Bus: Dick Cheney.
nazis fueron propiciadas en buena medida por el senador Prescott Bush, padre del
cuadragésimo primer presidente de Estados Unidos - George Herbert Walker Bush- y
abuelo del cuadragésimo tercero - George Walker Bush-. De hecho fue Prescott Bush, a
través de su empresa Brown Harriman y con la ayuda del Union Bank Corporation, quien
financió la campaña de Adolf Hitler para llegar al poder. Y lo hizo por mediación de la
conocida familia Thyssen. Igualmente ignora la mayoría de la gente que Brown Harriman se
convertiría con el paso del tiempo en la conocida contratista militar Halliburton a cuyo mando
estaría el vicepresidente del tercer Bus: Dick Cheney.
Por su parte, el complejo fármaco-biológico IG Farben -propietario de la multinacional
farmacéutica Bayer - fue financiado desde el principio por una empresa de la familia
Rockefeller, la Standard Oil, lo que liga a las industrias petroleras y farmacoquímica. Es
más, Allen Dulles, posterior Director de la CIA, trabajaba para Rockefeller y era el contacto
en Alemania con IG Farben. Pues bien, ya en 1951 Erin Traub -jefe del programa de armas
biológicas de Hitler- trabajaba para el Departamento de la Marina investigando 40 cepas de
virus muy contagiosos. En suma, las conexiones entre la industria farmacéutica, el nazismo
y determinados gobiernos se asentaron en aquélla época.
farmacéutica Bayer - fue financiado desde el principio por una empresa de la familia
Rockefeller, la Standard Oil, lo que liga a las industrias petroleras y farmacoquímica. Es
más, Allen Dulles, posterior Director de la CIA, trabajaba para Rockefeller y era el contacto
en Alemania con IG Farben. Pues bien, ya en 1951 Erin Traub -jefe del programa de armas
biológicas de Hitler- trabajaba para el Departamento de la Marina investigando 40 cepas de
virus muy contagiosos. En suma, las conexiones entre la industria farmacéutica, el nazismo
y determinados gobiernos se asentaron en aquélla época.
Pero volvamos a las confesiones de la portavoz gubernamental Jeanne Cono. Ésta, en el
video ya mencionado, cuenta que en 1953 Estados Unidos comenzó un programa "ofensivo"
de guerra biológica con " unos medios modestos " en las instalaciones de Fort Detrick, cerca
de Maryland (EEUU) al terminar el cual "se desarrollaron siete agentes incapacitantes,
incluido el ántrax".
video ya mencionado, cuenta que en 1953 Estados Unidos comenzó un programa "ofensivo"
de guerra biológica con " unos medios modestos " en las instalaciones de Fort Detrick, cerca
de Maryland (EEUU) al terminar el cual "se desarrollaron siete agentes incapacitantes,
incluido el ántrax".
Sin embargo, el libro La historia de Fort Detrick, escrito por el que fuera Relaciones Públicas
de las citadas instalaciones, Norman Covert, demuestra que no eran precisamente
"humildes". En sus 500 hectáreas de extensión trabajaban ¡300 científicos y 250
microbiólogos -40 de ellos catedráticos- así como 150 especialistas -entre ellos matemáticos
y patólogos- además de otras 1.000 personas cualificadas! De hecho usaban anualmente
900.000 ratas, 50.000 conejillos de indias, 2.500 conejos y 4.000 monos así como
numerosos caballos y otros animales.
de las citadas instalaciones, Norman Covert, demuestra que no eran precisamente
"humildes". En sus 500 hectáreas de extensión trabajaban ¡300 científicos y 250
microbiólogos -40 de ellos catedráticos- así como 150 especialistas -entre ellos matemáticos
y patólogos- además de otras 1.000 personas cualificadas! De hecho usaban anualmente
900.000 ratas, 50.000 conejillos de indias, 2.500 conejos y 4.000 monos así como
numerosos caballos y otros animales.
SECRETOS DE UN LADO Y OTRO
Hoy sabemos que las investigaciones sobre armas biológicas de ambos bloques se hicieron
"algo más que en paralelo". En realidad los secretos fluyeron a través de agentes dobles.
Algunos tan importantes como el banquero Lord Rothschild, perteneciente al famoso grupo
Los cinco de Cambridge. Todo apunta pues a que detrás de ambos bloques estaban las
mismas personas. Personas que alimentaron la desconfianza y el temor entre los dos
bandos con el único objetivo de potenciar la carrera armamentística y ganar dinero a
espuertas. Incluso creando amenazas inexistentes.
"algo más que en paralelo". En realidad los secretos fluyeron a través de agentes dobles.
Algunos tan importantes como el banquero Lord Rothschild, perteneciente al famoso grupo
Los cinco de Cambridge. Todo apunta pues a que detrás de ambos bloques estaban las
mismas personas. Personas que alimentaron la desconfianza y el temor entre los dos
bandos con el único objetivo de potenciar la carrera armamentística y ganar dinero a
espuertas. Incluso creando amenazas inexistentes.
Un buen ejemplo es el Informe Iron Mountain ( Montaña de hierro ) de 1963 sobre los
peligros potenciales para el mundo de finales del siglo XX encargado a la Corporación Rand
que aludía especialmente al problema de la superpoblación. "Para mantener la paz en el
interludio hacia el nuevo milenio -se decía en él- es preciso manejar el incremento de la
población mundial". ¿Y eso que significaba? Hubo quien lo entendió muy bien. Hombres
como David Rockefeller y Henry Kissinger llegaron públicamente a manifestar pronto con
frialdad y cinismo que "la guerra es necesaria para el progreso económico, político y social".
Agregando: "La guerra es imprescindible para la supervivencia del sistema tal y como lo
conocemos hoy". Solo que la guerra como "arma de despoblación" tenía que ser "mejorada"
con otros agentes.
peligros potenciales para el mundo de finales del siglo XX encargado a la Corporación Rand
que aludía especialmente al problema de la superpoblación. "Para mantener la paz en el
interludio hacia el nuevo milenio -se decía en él- es preciso manejar el incremento de la
población mundial". ¿Y eso que significaba? Hubo quien lo entendió muy bien. Hombres
como David Rockefeller y Henry Kissinger llegaron públicamente a manifestar pronto con
frialdad y cinismo que "la guerra es necesaria para el progreso económico, político y social".
Agregando: "La guerra es imprescindible para la supervivencia del sistema tal y como lo
conocemos hoy". Solo que la guerra como "arma de despoblación" tenía que ser "mejorada"
con otros agentes.
En el citado y polémico informe se lee por eso lo siguiente: " Una alternativa viable para ir a la guerra podría ser generar una amenaza exterior de suficiente magnitud como para que la ciudadanía pida una reorganización y acepte lo que dicte la autoridad política".
También se buscó cómo eliminar pueblos sin destrozar sus infraestructuras. Y de hecho se
desarrolló una bomba capaz de asesinar poblaciones enteras sin afectar sus edificios e
instalaciones.
También se buscó cómo eliminar pueblos sin destrozar sus infraestructuras. Y de hecho se
desarrolló una bomba capaz de asesinar poblaciones enteras sin afectar sus edificios e
instalaciones.
Es más, entre las propuestas realizadas por el mencionado grupo de "intelectuales" y
expertos se planteó sin tapujos que "una alternativa a la guerra podría ser la generación de
enemigos ficticios [terrorismo]". Y otros fueron aún mucho más allá a la hora de afrontar el
"problema" de la superpoblación del mundo porque llegaron a recomendar "la destrucción
ecológica" hablando de "un comprensible plan eugenésico" propiciado por un "
medioambiente destructivo ".
expertos se planteó sin tapujos que "una alternativa a la guerra podría ser la generación de
enemigos ficticios [terrorismo]". Y otros fueron aún mucho más allá a la hora de afrontar el
"problema" de la superpoblación del mundo porque llegaron a recomendar "la destrucción
ecológica" hablando de "un comprensible plan eugenésico" propiciado por un "
medioambiente destructivo ".
El conocido investigador Leonard Horowitz afirma haber descubierto memorandos secretos
de carácter sanitario con ese mismo fin. Entre ellos un programa especial para difundir un
virus causante de cáncer que data de 1962. Asevera que incluso llegaron a difundirse virus
de carácter sanitario con ese mismo fin. Entre ellos un programa especial para difundir un
virus causante de cáncer que data de 1962. Asevera que incluso llegaron a difundirse virus
capaces de provocar leucemia, linfomas, tumores de mama, herpes, gripe, mononucleosis,
meningitis. Microbios en cuyos experimentos se usó al principio como cobayas lo que tenían
más a mano: ¡sus propios soldados! Y si le parece inconcebible sepa, por ejemplo, que una
investigación del Congreso estadounidense revelaría que numerosas esposas de militares
norteamericanos de tierra recibieron complejos vitamínicos que contenían uranio 239 y
plutonio 241 altamente radiactivo provocando multitud de abortos y fallecimientos tanto entre
ellas como entre sus bebés. Según esa misma investigación entre los años 1910 y 2000 se
llevaron a cabo cerca de ¡20.000 experimentos! con población civil estadounidense.
Por ejemplo, radiando a pacientes con uranio y plutonio ¡en hospitales! Y eso con el
consentimiento de las "agencias de salud" del Gobierno norteamericano. Se sabe asimismo
que en 1968 el Pentágono probó un arma biológica mortal ¡en el metro de Nueva York!
ubicando personal en los hospitales para monitorizar los resultados. Como se sabe
igualmente que en 1972 cuatrocientos norteamericanos de raza negra fueron infectados con
una bacteria que provoca sífilis en un experimento que duró varias décadas, estaba dirigido
por el Servicio Público de Salud y se bautizó como Tasquidee Experiment. Tiempo después
algunos de los supervivientes serían "indemnizados" por el Gobierno. Lo patético es que la
razón alegada para llevarlo a cabo es que entonces el colectivo negro se veía en Estados
Unidos como un "potencial enemigo" debido a la lucha capitaneada por Martin Luther King
y Malcom X. Agregaremos que Israel también efectuó sus propios experimentos en este campo.
consentimiento de las "agencias de salud" del Gobierno norteamericano. Se sabe asimismo
que en 1968 el Pentágono probó un arma biológica mortal ¡en el metro de Nueva York!
ubicando personal en los hospitales para monitorizar los resultados. Como se sabe
igualmente que en 1972 cuatrocientos norteamericanos de raza negra fueron infectados con
una bacteria que provoca sífilis en un experimento que duró varias décadas, estaba dirigido
por el Servicio Público de Salud y se bautizó como Tasquidee Experiment. Tiempo después
algunos de los supervivientes serían "indemnizados" por el Gobierno. Lo patético es que la
razón alegada para llevarlo a cabo es que entonces el colectivo negro se veía en Estados
Unidos como un "potencial enemigo" debido a la lucha capitaneada por Martin Luther King
y Malcom X. Agregaremos que Israel también efectuó sus propios experimentos en este campo.
LA CONVENCIÓN DE GINEBRA
Oficialmente el presidente Richard Nixon renunció al uso de armas biológicas en el marco
de la Convención de Ginebra de 1969 que prohibió este tipo de armas. Y William Patrick III,
jefe de guerra biológica en Fort Detrick, afirmaría que "con Nixon se destruyeron todas las
cepas". Una afirmación tan importante -porque fue él quien dirigía a los que desarrollaron el
ántrax- como falsa. Según la revista Nature la verdad es que en el programa de guerra
biológica estadounidense no cambió nada . salvo la percepción de la opinión pública.
de la Convención de Ginebra de 1969 que prohibió este tipo de armas. Y William Patrick III,
jefe de guerra biológica en Fort Detrick, afirmaría que "con Nixon se destruyeron todas las
cepas". Una afirmación tan importante -porque fue él quien dirigía a los que desarrollaron el
ántrax- como falsa. Según la revista Nature la verdad es que en el programa de guerra
biológica estadounidense no cambió nada . salvo la percepción de la opinión pública.
De hecho el presupuesto para guerra biológica pasó ese mismo año de 21'9 millones de dólares
a 23'2. Sencillamente las cepas se trasladaron -parece que temporalmente- a otras
instalaciones en Pine Bluff (Arkansas, EEUU). Ese año, según el ya mencionado Horowitz,
el departamento de guerra biológica tenía ya cepas con virus capaces de causar linfomas,
leucemia y gripe listos para distribuir a las industrias farmacéuticas. Y el Ministerio de
Defensa pidió al Congreso 10 millones de dólares -de los de entonces- para desarrollar
agentes biológicos a través de la Academia Nacional de las Ciencias. Es decir, casi la mitad
de lo que habían empleado para esa investigación ese año.
a 23'2. Sencillamente las cepas se trasladaron -parece que temporalmente- a otras
instalaciones en Pine Bluff (Arkansas, EEUU). Ese año, según el ya mencionado Horowitz,
el departamento de guerra biológica tenía ya cepas con virus capaces de causar linfomas,
leucemia y gripe listos para distribuir a las industrias farmacéuticas. Y el Ministerio de
Defensa pidió al Congreso 10 millones de dólares -de los de entonces- para desarrollar
agentes biológicos a través de la Academia Nacional de las Ciencias. Es decir, casi la mitad
de lo que habían empleado para esa investigación ese año.
Hoy se sabe que algunos de esos agentes biológicos eran al parecer idénticos a los que luego conformarían el VIH. Lo singular es que las instalaciones de Forte Detrick, desarrolladas para crear armas biológicas, se reconvertirían en 1971 en un centro de investigación sobre cáncer: el Instituto del Cáncer cuyo director fue Roy Ash. ¿Y quién era ese hombre? Pues el cofundador y
presidente de Litton Industries y, posteriormente, director de la Oficina de Gestión y
Presupuestos con los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford (entre 1973 y 1979). Solo
que Litton Industries era la empresa matriz de Littton Bionetics, el mayor contratista del
ejército norteamericano en ese tiempo y la empresa para la que -¡oh, casualidad!- trabajaba
entonces uno de los presuntos "descubridores" del virus del Sida: Robert Gallo (vea el
recuadro adjunto).
presidente de Litton Industries y, posteriormente, director de la Oficina de Gestión y
Presupuestos con los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford (entre 1973 y 1979). Solo
que Litton Industries era la empresa matriz de Littton Bionetics, el mayor contratista del
ejército norteamericano en ese tiempo y la empresa para la que -¡oh, casualidad!- trabajaba
entonces uno de los presuntos "descubridores" del virus del Sida: Robert Gallo (vea el
recuadro adjunto).
Cabe añadir que a su llegada a puestos de responsabilidad en la Administración Nixon el
propio Kissinger requirió al almirante Zumwalt un reordenamiento de la sección de armas
biológicas. Y asesorado por él, según cuenta nada menos que Walter Isaacson, Manager-
Editor de la prestigiosa revista Time y biógrafo de Kissinger, éste eligió la opción de
desarrollar armas biológicas -como el Sida y el Ébola- para lograr la " depoblación mundial ".
Para lo que firmó un contrato encargando de ello a la empresa Litton Bionetics.
propio Kissinger requirió al almirante Zumwalt un reordenamiento de la sección de armas
biológicas. Y asesorado por él, según cuenta nada menos que Walter Isaacson, Manager-
Editor de la prestigiosa revista Time y biógrafo de Kissinger, éste eligió la opción de
desarrollar armas biológicas -como el Sida y el Ébola- para lograr la " depoblación mundial ".
Para lo que firmó un contrato encargando de ello a la empresa Litton Bionetics.
LA EXTENSIÓN DEL ÁNTRAX
Experimentando en 1979 con ántrax los rusos cometieron un error que produjo varios
muertos. Bueno, pues poco después Kanetjan Alibekov, uno de los mayores expertos
soviéticos en ese campo, se pasaba a Occidente cambiando su nombre por el de Ken
Alibeck. ¿Y con quién empezó a colaborar? Con el ya citado William Patrick III. Pues bien,
ese mismo ántrax fue el que llegaría al Irak de Sadam Hussein. Y lo hizo a través ¡del
Departamento de Comercio de Estados Unidos! que en la década de los 80 le dio una
licencia del American Type Culture Collection.
muertos. Bueno, pues poco después Kanetjan Alibekov, uno de los mayores expertos
soviéticos en ese campo, se pasaba a Occidente cambiando su nombre por el de Ken
Alibeck. ¿Y con quién empezó a colaborar? Con el ya citado William Patrick III. Pues bien,
ese mismo ántrax fue el que llegaría al Irak de Sadam Hussein. Y lo hizo a través ¡del
Departamento de Comercio de Estados Unidos! que en la década de los 80 le dio una
licencia del American Type Culture Collection.
Este dato está publicado en el "BOE" de Estados Unidos. La fotografía de aquella época en la que se ve a Donald Rumsfeld - Secretario de Defensa con George Bush hasta hace unos meses- estrechando la mano de Sadam Hussein es significativa. Al menos para el doctor Leonard Horowitz, autor del extraordinario vídeo In lies we trust (En las mentiras creemos) donde -entre otras cosas- se deja claro que la vacunación contra el ántrax fue el auténtico origen del
llamado Síndrome de la Guerra del Golfo -cuyos síntomas eran fatiga crónica, gripe
recurrente y baja temperatura corporal- que afectaría a miles de soldados norteamericanos.
Con el tiempo terminaría descubriéndose que la razón fue un micoplasma que había en la
vacuna que se proporcionó a los soldados.
llamado Síndrome de la Guerra del Golfo -cuyos síntomas eran fatiga crónica, gripe
recurrente y baja temperatura corporal- que afectaría a miles de soldados norteamericanos.
Con el tiempo terminaría descubriéndose que la razón fue un micoplasma que había en la
vacuna que se proporcionó a los soldados.
Curiosamente, el Baylor College of Medicine -a cuya junta pertenecía George Bush padretrabajó
con diversos agentes de guerra biológica, incluido los micoplasmas. Y según el
investigador Garth Nicholson esos estudios estaban relacionados con la compañía
contratista del Gobierno norteamericano Tannox Biosystem que también vendió armas
biológicas a Irak. Bueno, pues resulta que uno de los propietarios de esa empresa era
James Baker III, Secretario de Estado entre 1989 y 1992 con George Bush padre y hoy día
capitoste del todopoderoso lobby Carlyle Group. Leonard Horowitz afirma con rotundidad:
"Los militares que fueron a la Guerra del Golfo fueron usados como cobayas ".
con diversos agentes de guerra biológica, incluido los micoplasmas. Y según el
investigador Garth Nicholson esos estudios estaban relacionados con la compañía
contratista del Gobierno norteamericano Tannox Biosystem que también vendió armas
biológicas a Irak. Bueno, pues resulta que uno de los propietarios de esa empresa era
James Baker III, Secretario de Estado entre 1989 y 1992 con George Bush padre y hoy día
capitoste del todopoderoso lobby Carlyle Group. Leonard Horowitz afirma con rotundidad:
"Los militares que fueron a la Guerra del Golfo fueron usados como cobayas ".
No olvidemos tampoco que las propias autoridades estadounidenses terminarían
confirmando que las esporas de ántrax que llegaron en sobres a algunos edificios
gubernamentales estadounidenses los días posteriores al 11-S -infectando a 27 personas de
las que 5 murieron- y que en principio se achacaron a un ataque terrorista árabe salieron ¡de
confirmando que las esporas de ántrax que llegaron en sobres a algunos edificios
gubernamentales estadounidenses los días posteriores al 11-S -infectando a 27 personas de
las que 5 murieron- y que en principio se achacaron a un ataque terrorista árabe salieron ¡de
laboratorios ligados al propio ejército norteamericano! El FBI constataría que habían salido
de contratistas militares como DGP y Aerosol Science Labs (BMI: Battle Memorial Institute)
que facilita material de guerra biológica y el programa de adquisición de vacunas a través de
los proyectos Jefferson y Clearvision. Curiosamente, Cipro -la única cura para el ántrax- lo
desarrolló la empresa Bioport que dirigía el ex almirante y ex embajador norteamericano en
Inglaterra William Crowe. Y dígasenos, ¿a alguien le parece normal tanto militar dirigiendo
empresas biológicas farmacéuticas?
de contratistas militares como DGP y Aerosol Science Labs (BMI: Battle Memorial Institute)
que facilita material de guerra biológica y el programa de adquisición de vacunas a través de
los proyectos Jefferson y Clearvision. Curiosamente, Cipro -la única cura para el ántrax- lo
desarrolló la empresa Bioport que dirigía el ex almirante y ex embajador norteamericano en
Inglaterra William Crowe. Y dígasenos, ¿a alguien le parece normal tanto militar dirigiendo
empresas biológicas farmacéuticas?
William Patrick III, fallecido recientemente, era además muy "intuitivo". Porque en 1999
escribió un memorando en el que, ¡qué casualidad!, alertaba del peligro de posibles envíos
de ántrax ¡en sobres! Probablemente algo nos podría haber aclarado de esto el investigador
especializado en Biodefensa Bruce Ivins quien al final terminaría siendo acusado
oficialmente de ser el responsable del envío de los sobres con ántrax pero el pasado 29 de
julio del 2008 se "suicidó". Claro que ya sabemos que en Estados Unidos son muchas las
personas detenidas por asuntos turbios importantes que han tenido la mala costumbre de
quitarse la vida. Aunque no deja de ser curioso que ese paso sólo suelen darlo quienes
pueden implicar a altos cargos. Será que son unos "desequilibrados".
escribió un memorando en el que, ¡qué casualidad!, alertaba del peligro de posibles envíos
de ántrax ¡en sobres! Probablemente algo nos podría haber aclarado de esto el investigador
especializado en Biodefensa Bruce Ivins quien al final terminaría siendo acusado
oficialmente de ser el responsable del envío de los sobres con ántrax pero el pasado 29 de
julio del 2008 se "suicidó". Claro que ya sabemos que en Estados Unidos son muchas las
personas detenidas por asuntos turbios importantes que han tenido la mala costumbre de
quitarse la vida. Aunque no deja de ser curioso que ese paso sólo suelen darlo quienes
pueden implicar a altos cargos. Será que son unos "desequilibrados".
El FBI, por ejemplo, dijo que Ivins era "un sociópata vengativo que no soportaba ser el blanco de la investigación". No importa que sus compañeros de trabajo lo negaran rotundamente y
recordaran que era voluntario de la Cruz Roja, tocaba el teclado en una iglesia y se trataba
de un hombre hogareño al que le gustaba cuidar el jardín y no alguien violento. Es más,
ninguno se creyó -y así lo manifestaron- que se hubiera suicidado.
recordaran que era voluntario de la Cruz Roja, tocaba el teclado en una iglesia y se trataba
de un hombre hogareño al que le gustaba cuidar el jardín y no alguien violento. Es más,
ninguno se creyó -y así lo manifestaron- que se hubiera suicidado.
Lo que pocos recuerdan es que antes de acusar a Ivins la policía había señalado a Ayaad
Assas, un científico árabe de Fort Detrick, como posible causante. Y que el propio Ivins
salió en su defensa. ¿Y quién lo acusó de ello? Un compañero de origen judío, el doctor
Zack, que fue expulsado de las instalaciones por acosar a Assas. Lo que nadie entiende es
que habiendo sido así las cámaras de esas vigiladísimas instalaciones grabaran tras su
expulsión a Zack entrando tranquilamente en ellas. Añadiremos que también Assas negó a
un periódico del área de Fort Detrick que Ivins se hubiera suicidado.
Assas, un científico árabe de Fort Detrick, como posible causante. Y que el propio Ivins
salió en su defensa. ¿Y quién lo acusó de ello? Un compañero de origen judío, el doctor
Zack, que fue expulsado de las instalaciones por acosar a Assas. Lo que nadie entiende es
que habiendo sido así las cámaras de esas vigiladísimas instalaciones grabaran tras su
expulsión a Zack entrando tranquilamente en ellas. Añadiremos que también Assas negó a
un periódico del área de Fort Detrick que Ivins se hubiera suicidado.
ARMAS GENÉTICAS
Pero retomemos el hilo. Porque el lector debe saber que el plan de despoblar la Tierra no
era un simple dislate. Fue aprobado. Estaba ya en marcha a comienzos de la década de los
70. El Memorando de Seguridad Nacional 200 de 10 diciembre de 1974 hablaba
explícitamente de "la depoblación del Tercer mundo" por encargo del Grupo de Armas
Nucleares presidido por Henry Kisinger, entonces asesor de Seguridad Nacional de Richard
Nixon. En él puede leerse lo siguiente: "Hay un gran riesgo para el sistema económico,
ecológico y político si el sistema comienza a fallar. Y para nuestros valores humanitarios (...)
Los habitantes de las ciudades pueden, aunque no lo parezca en un principio, integrarse en
una fuerza violenta que ponga en riesgo la estabilidad política. En relaciones internacionales
los factores poblacionales son cruciales y a veces determinan los conflictos violentos de las
áreas en desarrollo. No hay una estrategia única sino que existen simultáneamente
diferentes opciones que deben ser sopesadas para países y poblaciones diferentes". Para
Horowitz no hay duda: la decisión de despoblar África fue lo que llevó a la creación y
difusión en ese continente de los retrovirus. Entre ellos, el Ébola y el VIH causante del Sida.
era un simple dislate. Fue aprobado. Estaba ya en marcha a comienzos de la década de los
70. El Memorando de Seguridad Nacional 200 de 10 diciembre de 1974 hablaba
explícitamente de "la depoblación del Tercer mundo" por encargo del Grupo de Armas
Nucleares presidido por Henry Kisinger, entonces asesor de Seguridad Nacional de Richard
Nixon. En él puede leerse lo siguiente: "Hay un gran riesgo para el sistema económico,
ecológico y político si el sistema comienza a fallar. Y para nuestros valores humanitarios (...)
Los habitantes de las ciudades pueden, aunque no lo parezca en un principio, integrarse en
una fuerza violenta que ponga en riesgo la estabilidad política. En relaciones internacionales
los factores poblacionales son cruciales y a veces determinan los conflictos violentos de las
áreas en desarrollo. No hay una estrategia única sino que existen simultáneamente
diferentes opciones que deben ser sopesadas para países y poblaciones diferentes". Para
Horowitz no hay duda: la decisión de despoblar África fue lo que llevó a la creación y
difusión en ese continente de los retrovirus. Entre ellos, el Ébola y el VIH causante del Sida.
SALVAJES ASESINATOS
Hace apenas unos meses -a principios de julio del 2008- dos "estudiantes" franceses que
estaban haciendo el doctorado en Microbiología, Laurent Bonomo y Gabriel Ferez, fueron
salvajemente asesinados en Inglaterra. La noticia apareció en todos los medios de
comunicación. Sin embargo, informaciones aparecidas en otros medios ingleses -incluida
una cadena de televisión- decían que a pesar de su juventud se trataba de dos auténticos
expertos en Microbiología que habían trabajado en un laboratorio de Indonesia. ¿Y sobre
qué? Sobre ¡la gripe aviar!
estaban haciendo el doctorado en Microbiología, Laurent Bonomo y Gabriel Ferez, fueron
salvajemente asesinados en Inglaterra. La noticia apareció en todos los medios de
comunicación. Sin embargo, informaciones aparecidas en otros medios ingleses -incluida
una cadena de televisión- decían que a pesar de su juventud se trataba de dos auténticos
expertos en Microbiología que habían trabajado en un laboratorio de Indonesia. ¿Y sobre
qué? Sobre ¡la gripe aviar!
En esas mismas fechas el Gobierno indonesio revelaba que acababa de descubrir un
laboratorio clandestino bautizado como Namru-2 que llevaba trabajando en el país desde
hacía 30 años bajo el patrocinio del London's Imperial College que da la "casualidad" que
fue ¡la institución que descubrió el brote de gripe aviar! Así que el Gobierno indonesio dio la
orden al estadounidense de que desmantelara de inmediato el laboratorio con el argumento
de que no había conseguido ninguno de los objetivos para los que se autorizó y además se
dedicaba al espionaje. Fuentes oficiosas afirmarían que en él se estaban en realidad
desarrollando armas biológicas contraviniendo explícitamente el tratado firmado en su día
con los indonesios. Curiosamente, por entonces el jefe del Pentágono era Donald
Rumsfeld quien posteriormente sería nombrado director de la empresa Searle y miembro
del consejo de administración de Gilead Sciences, creadora del famoso Tamiflu,
medicamento para combatir ¡la gripe aviar! Lo que ha llevado a muchos investigadores a
plantearse seriamente si ese laboratorio no obtuvo tan rápidamente un fármaco para tratar la
gripe aviar precisamente porque conocía muy bien cómo funcionaba.
laboratorio clandestino bautizado como Namru-2 que llevaba trabajando en el país desde
hacía 30 años bajo el patrocinio del London's Imperial College que da la "casualidad" que
fue ¡la institución que descubrió el brote de gripe aviar! Así que el Gobierno indonesio dio la
orden al estadounidense de que desmantelara de inmediato el laboratorio con el argumento
de que no había conseguido ninguno de los objetivos para los que se autorizó y además se
dedicaba al espionaje. Fuentes oficiosas afirmarían que en él se estaban en realidad
desarrollando armas biológicas contraviniendo explícitamente el tratado firmado en su día
con los indonesios. Curiosamente, por entonces el jefe del Pentágono era Donald
Rumsfeld quien posteriormente sería nombrado director de la empresa Searle y miembro
del consejo de administración de Gilead Sciences, creadora del famoso Tamiflu,
medicamento para combatir ¡la gripe aviar! Lo que ha llevado a muchos investigadores a
plantearse seriamente si ese laboratorio no obtuvo tan rápidamente un fármaco para tratar la
gripe aviar precisamente porque conocía muy bien cómo funcionaba.
La embajada norteamericana en Indonesia protestaría por la decisión de cerrar Namru-2
argumentando que en él se llevaban a cabo investigaciones muy útiles sobre enfermedades
infecciosas a lo que el Ministro de Defensa indonesio, Juwono Sudarsono, contestó
escuetamente que a partir de ese momento sólo garantizaban la inmunidad diplomática a
dos de los miembros del laboratorio (invitamos al lector a leer en nuestra web -
www.dsalud.com - el reportaje que con el título La gripe aviar, el Tamiflu y el negocio del
miedo publicó Antonio Muro en el nº 82 de la revista).
argumentando que en él se llevaban a cabo investigaciones muy útiles sobre enfermedades
infecciosas a lo que el Ministro de Defensa indonesio, Juwono Sudarsono, contestó
escuetamente que a partir de ese momento sólo garantizaban la inmunidad diplomática a
dos de los miembros del laboratorio (invitamos al lector a leer en nuestra web -
www.dsalud.com - el reportaje que con el título La gripe aviar, el Tamiflu y el negocio del
miedo publicó Antonio Muro en el nº 82 de la revista).
EL SÍNDROME RESPIRATORIO AGUDO (SARS)
Recordemos asimismo que en el 2003 el prestigioso epidemiólogo italiano Carlo Urbani, de
46 años, moría víctima del Síndrome Respiratorio Agudo (SARS), una "nueva" enfermedad
provocada por un extraño virus que precisamente él mismo había conseguido "detectar" y
gracias al cual se pudo atajar su propagación en Vietnam. Solo que el SARS es también
conocido como "neumonía asiática" porque se caracteriza -otra "casualidad"- por afectar
especialmente a los genotipos raciales "asiáticos". De ahí que haya quien ha relacionado
esta "nueva enfermedad" viral con el ya mencionado laboratorio de Indonesia.
46 años, moría víctima del Síndrome Respiratorio Agudo (SARS), una "nueva" enfermedad
provocada por un extraño virus que precisamente él mismo había conseguido "detectar" y
gracias al cual se pudo atajar su propagación en Vietnam. Solo que el SARS es también
conocido como "neumonía asiática" porque se caracteriza -otra "casualidad"- por afectar
especialmente a los genotipos raciales "asiáticos". De ahí que haya quien ha relacionado
esta "nueva enfermedad" viral con el ya mencionado laboratorio de Indonesia.
Es más, algunos afirman directamente que probablemente allí se desarrolló la gripe asiática que
sería pues una enfermedad diseñada para atacar el ADN de la población de ese continente.
Y si cree que se trata de fantasías le diremos que para el periodista Benjamín Fulford, ex
editor de la conocida revista Forbes en Canadá, todo indica que el SARS forma parte de la
guerra biológica para detener el poderío de los chinos. Se trataría pues de un "arma étnica".
Para Horowitz y el investigador Richard Preston el Ébola podría ser de hecho otra "arma
"étnica". Y se apoya para pensarlo en el hecho de que su área de influencia se circunscribe
a la población africana. Apareció por primera vez en 1967 en tres diferentes lugares de
experimentación matando a 7 personas e infectando de gravedad a otras 30. Solo que esas
cepas eran las mismas con las que investigaba el suministrador de monos para
experimentación y contratista del ejército americano del que ya hemos hablado Litton
Bionetics.
sería pues una enfermedad diseñada para atacar el ADN de la población de ese continente.
Y si cree que se trata de fantasías le diremos que para el periodista Benjamín Fulford, ex
editor de la conocida revista Forbes en Canadá, todo indica que el SARS forma parte de la
guerra biológica para detener el poderío de los chinos. Se trataría pues de un "arma étnica".
Para Horowitz y el investigador Richard Preston el Ébola podría ser de hecho otra "arma
"étnica". Y se apoya para pensarlo en el hecho de que su área de influencia se circunscribe
a la población africana. Apareció por primera vez en 1967 en tres diferentes lugares de
experimentación matando a 7 personas e infectando de gravedad a otras 30. Solo que esas
cepas eran las mismas con las que investigaba el suministrador de monos para
experimentación y contratista del ejército americano del que ya hemos hablado Litton
Bionetics.
Para Richard Preston lo prueba que el primer brote de Ébola salió de una cueva
de Sudán que -¿cree el lector que se trata otra vez de una casualidad?- estaba cerca de las
instalaciones de Bionetics en África. Leonard Horowitz va más allá y en su libro Virus
emergentes: Sida y Ébola afirma: "El rhabdo sarkoma que utilizaron crearía el Ebola. Entre
1965 y 1967 los experimentos de Litton Bionetics llevaron a la eclosión del Ébola. La
característica de estos virus artificiales es que mutan con mucha más facilidad que los
naturales. El segundo brote de Ébola en Uganda se sospechó que había sido implantado
por la CIA porque era idéntico al otro y la única explicación para ello es que había estado
guardado en cámaras refrigerantes".
de Sudán que -¿cree el lector que se trata otra vez de una casualidad?- estaba cerca de las
instalaciones de Bionetics en África. Leonard Horowitz va más allá y en su libro Virus
emergentes: Sida y Ébola afirma: "El rhabdo sarkoma que utilizaron crearía el Ebola. Entre
1965 y 1967 los experimentos de Litton Bionetics llevaron a la eclosión del Ébola. La
característica de estos virus artificiales es que mutan con mucha más facilidad que los
naturales. El segundo brote de Ébola en Uganda se sospechó que había sido implantado
por la CIA porque era idéntico al otro y la única explicación para ello es que había estado
guardado en cámaras refrigerantes".
Y es que todo esto lleva décadas fraguándose. Ya en los años 80 del pasado siglo XX se
dice en un esclarecedor documento titulado Revolution in military affaires (Revolución en los
asuntos militares) que se encargó al US Army War College que era hora de replantearse el
tipo de armas del futuro. Y en él se habla directamente de desarrollar armas microbiológicas
porque son igualmente mortales pero lo hacen lenta y disimuladamente. Armas que
englobarían el uso de tóxicos químicos, biológicos y electromagnéticos, incluyendo
"microorganismos modificados genéticamente" para hacer que la gente enferme. El informe
explica incluso que para lograrlo era preciso usar todos los medios de comunicación de
masas cuyo papel sería fundamental ya que había que conseguir que la gente adoptara
nuevos estilos de vida incluyendo la "pastillización de la vida". Es decir, que la gente se
acostumbrara a tomar ¡pastillas para todo! Y que lo han conseguido es obvio. Hace apenas
tres décadas casi nadie acudía a los farmacias y el número de enfermedades era
infinitamente menor.
dice en un esclarecedor documento titulado Revolution in military affaires (Revolución en los
asuntos militares) que se encargó al US Army War College que era hora de replantearse el
tipo de armas del futuro. Y en él se habla directamente de desarrollar armas microbiológicas
porque son igualmente mortales pero lo hacen lenta y disimuladamente. Armas que
englobarían el uso de tóxicos químicos, biológicos y electromagnéticos, incluyendo
"microorganismos modificados genéticamente" para hacer que la gente enferme. El informe
explica incluso que para lograrlo era preciso usar todos los medios de comunicación de
masas cuyo papel sería fundamental ya que había que conseguir que la gente adoptara
nuevos estilos de vida incluyendo la "pastillización de la vida". Es decir, que la gente se
acostumbrara a tomar ¡pastillas para todo! Y que lo han conseguido es obvio. Hace apenas
tres décadas casi nadie acudía a los farmacias y el número de enfermedades era
infinitamente menor.
La inmensa mayoría de la gente no tomaba fármacos. Hoy ingiere todo
tipo de productos que no curan nada y encima tienen efectos secundarios tan graves que
muchos pueden llevar a la muerte. ¡Y se considera normal!
El citado documento avisa también de que evidentemente tales políticas "podrían tener la
oposición de individuos no condicionados" -es decir, de personas que piensan por sí
mismas- por lo que remarcaba que los medios de comunicación tendrían que cambiar los
valores de la población condicionándolos para la adopción de esta nueva cultura de la
enfermedad promovida por unas mentes pensantes englobadas en la corriente eugenista.
tipo de productos que no curan nada y encima tienen efectos secundarios tan graves que
muchos pueden llevar a la muerte. ¡Y se considera normal!
El citado documento avisa también de que evidentemente tales políticas "podrían tener la
oposición de individuos no condicionados" -es decir, de personas que piensan por sí
mismas- por lo que remarcaba que los medios de comunicación tendrían que cambiar los
valores de la población condicionándolos para la adopción de esta nueva cultura de la
enfermedad promovida por unas mentes pensantes englobadas en la corriente eugenista.
Los autores de ese documento y quienes los desarrollaron fueron probablemente los
mismos que inspiraron el nazismo y la corriente del ecologismo hoy en boga que sostiene
que el ser humano es un problema para el ecosistema. Solo así se entiende que el Príncipe
Felipe de Inglaterra, por ejemplo, afirmara en agosto de 1988 en una entrevista que
concedió a la Deutch Press Agentur que " en caso de reencarnación me gustaría hacerlo
como un virus mortal para contribuir a solucionar el problema de la superpoblación".
mismos que inspiraron el nazismo y la corriente del ecologismo hoy en boga que sostiene
que el ser humano es un problema para el ecosistema. Solo así se entiende que el Príncipe
Felipe de Inglaterra, por ejemplo, afirmara en agosto de 1988 en una entrevista que
concedió a la Deutch Press Agentur que " en caso de reencarnación me gustaría hacerlo
como un virus mortal para contribuir a solucionar el problema de la superpoblación".
Ya el famoso filósofo Bertrand Russel -defensor de la "selección de la raza humana"-
escribió extensamente en El impacto de la ciencia en la sociedad acerca de cómo las
vacunas con mercurio y otros tóxicos harían que la gente desarrollara "lobotomías químicas
que los volverían zombis"; es decir, manejables y sumisos.
Lo singular, según Horowitz, es que una de las razones de que todo esto haya sido posible
es que se ha logrado hacer creer a la gente que vacunación (proceso artificial) es lo mismo
que inmunización (proceso natural de protección cuando el organismo se expone a un
agente). Siendo eso lo que ha permitido inocular todo tipo de virus a través de las vacunas.
escribió extensamente en El impacto de la ciencia en la sociedad acerca de cómo las
vacunas con mercurio y otros tóxicos harían que la gente desarrollara "lobotomías químicas
que los volverían zombis"; es decir, manejables y sumisos.
Lo singular, según Horowitz, es que una de las razones de que todo esto haya sido posible
es que se ha logrado hacer creer a la gente que vacunación (proceso artificial) es lo mismo
que inmunización (proceso natural de protección cuando el organismo se expone a un
agente). Siendo eso lo que ha permitido inocular todo tipo de virus a través de las vacunas.
Robert Gallo y la verdad del origen del Sida
Cuando en 1997 el Dr. Robert Gallo - durante años considerado codescubridor del virus del
Sida junto a Luc Montagnier - daba una conferencia en Vancouver (Canadá) el doctor
Leonard Horowitz le preguntó públicamente si el VIH no tenía en realidad algo que ver con
sus experimentos con los monos que la empresa Litton Bionetics había llevado a Nueva
York para probar vacunas para la hepatitis B. Gallo se removió incómodo en la silla (puede
verlo en vídeo entrando en Youtube y escribiendo Gallo, AIDS, Horowitz) y entonces,
enseñando unas publicaciones científicas de 1970 de la National Academy of Scientist,
Horowitz acusó a Gallo de haber mezclado virus causantes de leucemia, linfoma y sarcoma
de diferentes cepas animales para crear el VIH ¡quince años antes de que fuera detectado
por el departamento de salud norteamericano! La respuesta de Gallo fue: "El virus del Sida
no pudo ser creado artificialmente a menos que se fuera un genio. Existía antes de que
fuera 'aislado'". A lo que Horowitz le respondió que el virus SV40, componente del VIH, llegó
a Estados Unidos en 1978 en la vacuna contra la hepatitis B que se inyectó a los
homosexuales. Jonathan Man, director de asuntos sobre Sida de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), respondería tras escuchar a Horowitz que "más que un asunto médico el
Sida es una imposición sociológica y política".
Y así es realmente: en el vídeo In lies we trust el lector puede escuchar al entonces jefe de
la división de vacunas de Merck, Maurice Hilleman, explicando cómo trajeron los monos de
África contaminados con SV40 que llegaron a Nueva York vía Madrid que según Horowitz
introdujeron el virus del Sida. Agregaremos que según Horowitz el SV40 fue igualmente
introducido en la vacuna de la polio en la década de los sesenta.
El Gobierno israelí accedió a que Estados Unidos experimentase con miles de
jóvenes
El Gobierno de Israel accedió hace casi sesenta años a que se experimentase con miles de
jóvenes sefarditas si los rayos X producen cáncer. Así lo revelaría en el 2003 el documental
10.000 radiaciones producido por Dimona Producciones que dirigieron Asher Khamias y
David Balrosen causando horror en Israel al demostrar que en 1951 el Director General del
Ministerio de Salud israelita, Chaim Sheba, voló a Estados Unidos y volvió con siete
aparatos de rayos X proporcionados por el ejército estadounidense. Aparatos que fueron
usados en un experimento masivo que tuvo por cobayas a una generación completa de
niños y jóvenes sefarditas. Seis mil murieron a poco de recibir sus dosis, muchos otros
desarrollaron cánceres que les terminarían llevando a la muerte y otros padecen aún hoy
dolores de cabeza crónicos, amnesia, psicosis, epilepsia y alzheimer.
Los padres de los niños fueron engañados diciéndoles que se les enviaba a "viajes
escolares" y que las radiaciones eran un moderno tratamiento para evitar la peste del cuero
cabelludo.
jóvenes sefarditas si los rayos X producen cáncer. Así lo revelaría en el 2003 el documental
10.000 radiaciones producido por Dimona Producciones que dirigieron Asher Khamias y
David Balrosen causando horror en Israel al demostrar que en 1951 el Director General del
Ministerio de Salud israelita, Chaim Sheba, voló a Estados Unidos y volvió con siete
aparatos de rayos X proporcionados por el ejército estadounidense. Aparatos que fueron
usados en un experimento masivo que tuvo por cobayas a una generación completa de
niños y jóvenes sefarditas. Seis mil murieron a poco de recibir sus dosis, muchos otros
desarrollaron cánceres que les terminarían llevando a la muerte y otros padecen aún hoy
dolores de cabeza crónicos, amnesia, psicosis, epilepsia y alzheimer.
Los padres de los niños fueron engañados diciéndoles que se les enviaba a "viajes
escolares" y que las radiaciones eran un moderno tratamiento para evitar la peste del cuero
cabelludo.
Y no era la primera vez. Nada más proclamarse el estado de Israel niños de origen
yemenita fueron secuestrados por el propio Gobierno y enviados a Estados Unidos para ser
utilizados en experimentos nucleares. La razón es que el Gobierno estadounidense
acababa de prohibir experimentar en seres humanos y no podían hacerlo con
estadounidenses. El Gobierno israelita accedió a proporcionar personas para ello a cambio
de dinero y ayuda nuclear. Todos estos datos fueron corroborados en su día por el rabino
de Jerusalén David Sevilla.
yemenita fueron secuestrados por el propio Gobierno y enviados a Estados Unidos para ser
utilizados en experimentos nucleares. La razón es que el Gobierno estadounidense
acababa de prohibir experimentar en seres humanos y no podían hacerlo con
estadounidenses. El Gobierno israelita accedió a proporcionar personas para ello a cambio
de dinero y ayuda nuclear. Todos estos datos fueron corroborados en su día por el rabino
de Jerusalén David Sevilla.
FUENTE
http://www.dsalud.com/numero114_2.htm
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